Breve Reseña Histórica

La Asociación Ministerio Misionero “Luz Para el Mundo” nace en el corazón de los Hermanos Herlindo y Manselle de Aquino, al sentir la carga por la necesidad espiritual, moral y física ministerial en su tierra natal de Guatemala. Dios viene tratando con ellos desde el año 1,994 así nace la iglesia del ministerio Evangelistico “Luz Para el Mundo” en San Rafael Las Flores, Departamento de Santa Rosa, Guatemala Centro América. Transcurridos algunos años, Dios pone en sus corazones la visión más allá de los límites de San Rafael Las Flores Santa Rosa y es así como invitan a otros hermanos para unirse a esta visión y así nace en el año 2,006 la Asociación Ministerio Misionero “Luz para El Mundo ” con una visión internacional.

luz-logo

 

¿Qué hacemos?

 

La visión es ayudar a las iglesias para realizar la obra evangelistíca y capacitar a sus líderes para el ministerio.

Somos un instrumento del Señor para la obra evangelistíca y de edificación de las Iglesias locales en todo el territorio de Guatemala y mas allá de nuestras fronteras.

Realizamos actividades evangelistícas, por medio de campañas, jornadas médicas y actividades que ayuden a la evangelización de las personas que no conocen a Cristo. Así mismo somos un instrumento de apoyo para las iglesias y ministerios que necesiten capacitación en las áreas de Biblia y en la ministerial que esté a nuestro alcance.

 

¿Qué creemos?

 

Creemos: en la Biblia como palabra de Dios inspirada y transmitida por sus siervos. En ella encontramos la regla de conducta para todo aquel que desee ser discípulo de Cristo.

Creemos: En un Dios existiendo eternamente en tres personas, Padre, Hijo A Espíritu Santo.

Creemos: En los Ángeles, seres creadas por Dios para alabanza de su gloria.

Creemos: En los demonios, ángeles caídos por su rebelión contra Dios.

Creemos: Que el hombre nace pecador y necesita del perdón de sus pecados.

Creemos: Que Jesucristo, El Hijo Unigénito de Dios, es el único medio de salvación y perdón para el hombre pecador.

Creemos: Que el Espíritu Santo, la tercera Persona, de la Trinidad, es el que redarguye, convence de pecado y santifica al que cree.

Creemos: Que el arrepentimiento y la conversión son necesarios para no ir al lago de fuego que está preparado para el Diablo, sus ángeles, y donde irán todos los incrédulos.

Creemos: En el rapto de la iglesia, donde los creyentes en Jesucristo irán al cielo, para vivir siempre con el Señor.

Creemos: En el juicio que vendrá a esta tierra conocida como la gran tribulación paro todos los moradores de la misma.

Creemos: En un cielo nuevo y una tierra nueva, que Dios dará a su pueblo y a sus hijos por la Eternidad.

 

¿Qué Practicamos?

 

Una adoración genuina, bíblica y dinámica, considerando que todo ser humano debe adorar a Dios en espíritu y en verdad.

Nuestra práctica está basada en la convicción de que Dios es digno de toda adoración incluyendo: el canto, servicio y la vida misma del creyente como una expresión de gratitud a un Cristo Señor, salvador, redentor, sanador, glorificado que viene en las nubes, para llevarnos al cielo.

Creemos que la adoración es una expresión del corazón humano que reconoce los favores de Dios.

En todo culto celebrado debe incluir básicamente alabanza dinámica y solemne, que es nuestra ofrenda a Dios y la exposición bíblica la cual debe escucharse con toda reverencia. Todo expositor de la palabra debe hacerlo con temor y temblor con la convicción que lo que dice es lo que ha entendido de la misma después de un estudio dedicado y profundo del texto bíblico, evitando usar palabrería que no edifique.